La tecnología solar de concentración aprovecha la radiación solar y la concentra en un punto para producir vapor de agua que alimenta a una turbina y produce energía eléctrica.
Las centrales de torre cuentan con un campo de espejos, heliostatos, realizan un seguimiento del sol en dos ejes, concentrando la radiación solar en un receptor situado en la parte superior de una torre. Es en el receptor donde se transfiere el calor al fluido caloportador, generalmente agua, para producir el vapor que genera electricidad a través de una turbina.
La tecnología de torre puede ir acompañada de un sistema de almacenamiento térmico, lo que permite producir electricidad incluso en días en los que la insolación es de poca intensidad.
Abener cuenta con 31 MW construidos en centrales de tecnología de torre, PS10 (11 MW) y PS20 (20 MW), siendo además las primeras puestas en operación para fines comerciales a nivel mundial.
Las centrales con tecnología cilidroparabólica, CCP, están formadas por un conjunto de espejos con forma de parábola colocados sobre una estructura que les permite seguir el movimiento del sol. Estos concentran la radiación solar sobre un tubo receptor, por cuyo interior circula un fluido que absorbe el calor y alcanza altas temperaturas. El vapor que se obtiene finalmente gracias a las altas temperaturas, se transforma en energía eléctrica a través de una turbina.
Una característica importante de esta tecnología es la facilidad de integración de un sistema de almacenamiento térmico, lo que permite la operación durante periodos transitorios o tras la puesta de sol.
Abener tiene más de 250 MW construidos en centrales de CCP y más de 1.000 MW en construcción.